LOS TELONEROS DEL VINO

LOS TELONEROS DEL VINO

En Creativinícolas aprovechamos la plataforma que supuso la Barcelona Desing week (BDW’20) para dar a conocer nuestro proyecto. Lo hicimos de una manera presencial con nuestra instalación en Vila Viniteca, de la cual ya hemos hablado en el post anterior. Y lo hicimos también en formato virtual invitando a dialogar, a la hora del vermut, a algunos de los creadores del vino que más admiramos.

Conversamos durante treinta minutos con el ilustrador Pepe Serra, la creadora de objetos emocionales Tati Guimarães de Ciclus, Xavier Bas del estudio xavierbasdisseny, Joan Josep Bertran de jjbertran i a Àlex Pérez de la Agencia Morillas. Cada una de las tertulias parecía que superara a la otra.

Teníamos curiosidad por conocer su trayectoria, por como habían llegado al mundo del vino, la tipología de los clientes y la libertad de acción tiene el diseñador. Nos interesaba si seguían algún proceso o metodología creativa y, para finalizar, les pedíamos un pequeño salto del pasado al futuro. Nuestra idea era integrar las reflexiones en un solo post, pero finalmente, sus aportaciones nos parecieron tan interesantes que precisaban más protagonismo.  Así, pues, esto es solo un resumen.

El articulo lo hemos titulado teloneros del vino en referencia a esos artistas que actúan antes de la atracción principal con el propósito de preparar a la audiencia para que sea más receptiva. En parte, esta es la función del branding y de los creadores de marcas del vino. Son los constructores de expectativas, los que nos provocan el primer deleite visual e intelectual antes de saborear el producto final. En el fondo, son los responsables de que a «puerta fría» nuestra mano se dirija a una u otra botella.

Con ellos conversamos de motivación, de como se habían visto atraídos por el mundo del vino y si era necesario saber de vinos para trabajar para el sector. Cada uno, aunque con distinto trayectoria, coincidieron en que para dedicarte el mundo del vino has de tener cierta sensibilidad y que a medida que trabajas codo a codo con los profesionales del vino, te vas aficionando, aprendes y se convierte en pasión. Como más sabes más puedes evocar.

También estuvieron de acuerdo con que hay un gran abanico de clientes con situaciones y demandas muy distintas. Se encuentran desde pequeñas bodegas con proyectos muy personales a grandes empresas muy dependientes del mercado que han de funcionar globalmente y con varias líneas de productos a la vez. Los pequeños proyectos necesitan generar gran valor y se trabajan desde las singularidades que hay detrás. El reto del creativo es saber adaptarse, generar una vinculación diferenciada y encontrar una voz propia para cada bodega.

En cuanto a la metodología, afirman que es esencial una investigación previa. Se llevan a cabo entrevistas con los profesionales, visitas a los viñedos, conocer la bodega, catar el vino, y valorar, claro, a qué público se dirige. A partir de ahí, hay quienes siguen una metodología concreta y otros se dejan llevar más por la intuición, pero siempre se trabaja bajo las indicaciones del cliente. El trabajo del creativo es interpretarlas.  El tiempo desde el encargo a la finalización del proyecto varia según la magnitud, pero un mínimo de tres meses no se les quita nadie.

Nos preguntábamos como se lleva la responsabilidad de que una etiqueta funcione o no en el mercado. Se trata de detectar donde poner el acento y a qué público va dirigido. En este sentido la responsabilidad es compartida con el cliente, nos dicen, pues es él quien mejor conoce el mercado. Se procura que haya un feedback y  testearlo antes, pero nadie tiene la varita mágica.

Queríamos saber como influye las tendencias en un estudio de diseño. Aquí también hubo bastante acuerdo en la respuesta. Evidentemente han de estar al día, pero no se pueden dejar influenciar. El hecho que los clientes elijan una u otra agencia basándose en sus trabajos, eso ya da cierta autoridad, pero en ningún caso se debería evidenciar el estilo del estudio.  Al final, son ellos y su valentía, los que acaban creando tendencias en el mundo del vino.

Finalmente queríamos hacer un viaje del pasado al futuro del diseño del vino. Hablamos de como habían cambiado los conceptos en los últimos años. Respuestas diversas. Cada vez más los proyectos están vinculados a un territorio, a ideas de sostenibilidad y la tipicidad del lugar, eso es necesario ponerlo en valor. Coinciden en que se ha salido del clasicismo de influencia francesa donde no puede faltar la imagen del paisaje del viñedo, la fachada de la bodega y poco más. En los últimos años el sector se ha abierto hacia diseños más frescos y atrevidos. Es una tendencia que se ha normalizado, llegando incluso, en algunos casos, a extremos de banalización del producto. El futuro es incierto, coinciden, pero las perspectivas no son malas para el mundo del diseño del vino.

Así pues, hemos empezado  al revés, por las conclusiones. A lo largo de los próximos días saldrán los artículos de cada conversación. Pero por si no os podéis esperar, recordad que todas las charlas están gravadas en nuestro canal de Instagram live, en una colección que hemos llamado Conversaciones Creativinicolas. Bueno, todas no están, falta la de Pepe Serra que, al ser la primera, no tuvimos la habilidad de que quedara registrada. Ya buscaremos la manera de remediarlo.

 

Creativinícola MAÑAS
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